Historias de Familia · Reflexiones · Sentimientos

Ntra. Sra. de Aranzazú

    Es el nombre de la Parroquia de Victoria, Entre Ríos, ciudad dónde nació mi madre y donde está guardada la historia de mis antepasados maternos.

     Hace unos años viajé a  esa Provincia para reencontrarme con mis recuerdos de infancia… Esos viajes que hacía con mi madre quedaron grabados en mi memoria y en mi corazón- Esa familia desconocida para mi —aunque muy pequeñita estuve allí, no lo recordaba—, a mis doce años me sorprendían por su cariño y expresividad a la que no estaba acostumbrada. A partir de ese  momento se abrió un mundo nuevo: una relación a la distancia con tías y primos.

   Volver a Entre Ríos con otra mirada… Llevaba varios años dedicada a la Genealogía e iba tras la búsqueda de registros civiles y eclesiásticos de mis ancestros, todos en Victoria, antigua ciudad donde había nacido mi madre y ya no me quedaba familia.

   Entrar a la parroquia fue muy emocionante y tener esos libros centenarios en mis manos hacían que estas temblaran  y no pudiera fotografiar las actas, de ello se encargó mi marido.

   Es una Parroquia bella, llena de historia, como tantas otras, pero ésta atesora la mía.

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fotografía de Carlos Gonzalez
HablandoEnSueños · Historias de vida/Memorias · Mundo Onírico · Sentimientos

A mi madre

Hoy hace ochos años que tu vida se apagó, fue duro, me quedé sin memoria, ya había perdido raíces con la partida de papá, quedé flotando sin saber a que asirme para no caer… y caí, muy profundo, tan profundo que costó remontar vuelo.

Pero no te fuiste, quedaste a mi lado y me acompañaste en sueños, mientas dormía teníamos largas conversaciones… y a partir de entonces aprendí otra forma de comunicación, están… no sólo en el recuerdo estático de una fotografía o una anécdota, están en el día a día…

En estos ocho años participaste de mi vida, me aconsejaste, me contaste cosas y hablamos de aquellas otras que nunca habíamos compartido. Gracias por acompañarme, te espero en ese espacio de tiempo entre el todo y la nada, en la nebulosa del sueño. Hasta luego…

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Memorias y Afectos · Poesía

Padre

Tus ojos cansados de ver tantas veces cosas,
que no querías ver.

Tu paso lento y a la vez pausado,
como si te costara esfuerzo arrastrar el volumen de tu cuerpo.
Tu cachaza provinciana, esa,
que trajiste desde la cuna.

Y tu infaltable humor,
hasta en los momentos más duros.

Esos arranques de furia que muy pronto se apagan.

Toda esa sarta de cosas que cuanto te veo,
se resume en un: “¡Papá!”.

Lelia Di Nubila -libro «Reconociéndonos»

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