
Dime, ¿qué te hace pensar que nuestro mundo es solitario?
La soledad no solo necesita del otro, no dependemos de él;
aún en la multitud podemos sentir el desamparo y, a la vez, disfrutar de estar solos.
La soledad también se disfruta: un libro, una serie, un par de agujas pueden, a veces, ser mejores compañeros que un grupo de conocidos que solo hablan de sí mismo.
@poupeedinubila
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