A veces pienso que soy el árbol al borde del precipicio,
que la niebla es oscura y me aísla.
A veces me siento cómo un árbol al borde del precipicio,
temo al viento y a la lluvia porque me pueden arrastrar.
Y en esos días grises mi mente se inquieta, mi cuerpo duele y
la esperanza se niega a abrazarme.
Son esos días en que nada puedo hacer, solo acurrucarme y pensar:
«Esto también pasará».
Agosto 2026 –@poupeedinubila
imagen Pinterest




