#Historias de vida/Memorias · #Reflexiones Personales/Pensamientos · #Sentimientos

Duelo

El duelo por la pérdida de nuestros padres nos deja a la deriva. Somos un barco en medio de una tormenta; nada nos sostiene.

Mientras ellos viven, por más que seamos adultos, y marchemos por la vida ocupados en la supervivencia y en los hijos sabemos que hay un hilo de sostén. Ellos están para escucharnos o no. Pero están.

El día en que ese hilo se corta es de infinito agobio, como si retiraran la tierra bajo nuestros pies y quedáramos flotando.

Pasamos a ser el hilo que sostiene a nuestros hijos y no nos sentimos para nada capaces.

Nuestra fortaleza se redujo a cero y es ahí cuando nuestros hijos nos abrazan y contienen . Se comportan como verdaderos adultos mientras padecemos la fragilidad de un niño.

Y es allí cuando el duelo nos permite revisar nuestras vidas, nuestras fortalezas y debilidades, y lograr que la resiliencia llegue a nosotros.

Junio 2026

#Narrativa · #RecuerdosDeInfancia

Hipnosis

Con mis pequeños y frágiles seis años te descubrí.

Enrollada como una dama alrededor del gran plantero que adornaba el ingreso a la escuela.

Tu cuerpo, era el de una bailarina lista para el gran salto,

tu cabeza en alto y tus ojos verdes fijos en los míos.

Estaba sola y debía volver al aula… me deslicé hacia el lado opuesto de la puerta doble y me escabullí.

Me hipnotizaste, no comente a nadie, ni tan siquiera a mi compañera de banco.

El tiempo pasó, sonó la campana dando por finalizado el día…

En fila nos dirigimos a la puerta de salida.

Y fue ahí… recién ahí, cuando te veía pelear con garrotes y pedradas con los que intentaban matarte, pude hablar y contar.

#Elegías · #Historia de Familia · #Sentimientos

Abrazos infinitos

Salvador Antonio Lázaro Di Nubila, mi Salva, mi padre, mi edipo, eligió este día allá por 2005 para abandonar este mundo y mudarse a otra dimensión.

Desde ese día y luego de un duelo muy largo y doloroso, nos encontramos en el límite de ambos mundos para seguir compartiendo: consejos, vivencias y recuerdos. Solo necesito cerrar los ojos para que su rostro se dibuje en mis párpados, algunas veces solo me mira, otras me sonríe. El límite es tan tenue que puedo escuchar sus consejos para situaciones que vivo en la actualidad.

Allí está mi Salva amado. Ese niño grande que cerró sus ojos hace 18 años, pero nunca se fue.

#Historia de Familia · #RecuerdosDeInfancia · #Sentimientos

Los espíritus de mi infancia

Mi infancia en general fue solitaria. Tan acostumbrada estaba a ello que aunque hubiera personas en mi derredor yo seguía en mi mundo.

Viví rodeada de espíritus/sombras, algunos de ellos todavía vivos y otros ya no; aun así para mí eran sólo nombres familiares a quienes conocía a través de la evocación de mis padres.

Eran tan vívidos que formaban parte de mi entorno a pesar de no conocerlos. Las fotografías me acompañaban y aún hoy lo siguen haciendo, desde allí me dicen «seguimos aquí, estamos contigo».