Estela

Hoy hace 67 años que partía Estela, por decisión propia, dejando un halo de misterio sobre sus motivos y mucho dolor en su familia. Estela, la tía que compartió mi vida a pesar de no conocerla. La que amé y admiré  a través de las historias escuchadas de aquellos que compartieron con ella sus clases, sus alumnos.

Hace 5 años la recordaba así:

Un día como hoy, hace 62 años, ESTELA QUATTROCHIO decidió partir para siempre. Era una persona única e irrepetible como muchos, pero ella marcó nuestra vida porque fue la tía nunca conocida pero siempre “presente”, nos acompañó permanentemente porque Pacita, su hermana, mi madre, no se permitió olvidarla.
Estela partió unos días antes de cumplir los 33 años, pero ya con toda una trayectoria cumplida. Fue una referente cultural del Chaco.
Nacida en Victoria, Entre Ríos y apenas recibida de Profesora en Letras vino a Resistencia a ejercer la docencia, lo hizo en el Colegio “Ntra. Sra. de Itatí”, Colegio Nacional y Escuela de Comercio. Fue Presidente de la Biblioteca “Rivadavia”, Miembro del Ateneo del Chaco, participó del inicio del “Fogón de los Arrieros”. Dictó conferencias sobre Literatura Americanista, en la provincia, en Buenos Aires y viajó a España auspiciada por la Embajada Argentina. En Madrid conoció a quien fuera su esposo por apenas unos meses y entre otros a al poeta que le dedicó estos versos…
ESTELA fue una Quattrochio, adelantada a su época “la fea más linda” le decían sus amigos, y en su corta vida hizo lo que muchos no hacemos en una vida entera.

ESTELA
Buscando la luz del agua
Se convirtió en agua viva
Primero la escuché hablando
Cerca de su voz
Y ardía.
Me pareció que la vi
Me parecía.
Después la sentí soñando
Que soñaba
Y que vivía.
Me pareció que la vi
Me parecía.
Después se quedó tan quieta
Que se me iba
Me pareció que la vi
Me parecía.

Luis Rosales
Madrid, 29 de enero de 1949

Estela

Ellos y sus sombras

En momentos como este cuándo el cuerpo se relaja y la mente despierta…y la madrugada avanza…Avanza tanto que se acerca el alba sin poder dormir, pienso en mis amores, los que me acompañan y los otros que han partido pero siguen aquí conmigo.

Ruego por ellos, por la paz de sus almas y su bienestar.

Hablo con ellos como tantas veces lo he hecho desde el silencio o en sueños.

Los siento aquí…acurrucados junto a mí.

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Nuestros pueblos originarios: Los Tobas o Quom

Recuerdos de infancia me traen la imagen de “los paisanos” como los llamábamos entonces, vendiendo yuyos curativos recogidos del monte, canastos tejidos con hojas de totora , máscaras labradas en palma, arcos y flechas, jarrones, animales nativos de la zona, rosarios modelados en barro, dándoles la impronta de su cultura.

En aquellos años se manejaba mucho con trueque, recibían ropa o comida a cambio. Hoy los encontramos en ferias artesanales, rutas, veredas céntricas o recorriendo la ciudad. Mucho se ha hablado en estos tiempos sobre los “Derechos Humanos”, pero no fueron incluidos o no se cumplieron para ellos.

En la Provincia del Chaco, en 1962, hace 55 años  por iniciativa de Doña Inés Garcia de Márquez se creó el Coro Chelaalapí (Bandada de Zorzales), con sus instrumentos propios, atuendos propios de su etnia tejidos  con fibra de la “yica” y el lamento de sus voces que al escucharlos hace temblar el corazón.

Fue consagrado como Patrimonio Cultural Viviente por la UNESCO.

Actualmente el grupo Tonolec  interpreta sus canciones, respetando sus orígenes. Aquí comparto un video de ellos junto al Coro.

 

Sentimientos

Arrodillarme en el piso a jugar con ellos y terminar atropellada por sus impulsos. Dormir abrazada mientras sus manitas descansan en la mía y transformarnos en un vínculo de tres.

Volver a reír como una niña,  como esa niña que nunca fui. Que esos “locos bajitos” despierten en mi las más remotas sensaciones de libertad, ternura y alegría.

¡Oh Señor!, si que estoy agradecida a la vida por permitirme disfrutar de estos momentos tan especiales, únicos e irrepetibles.

Sueños

Te soñé. Te soñé diferente…

Hablábamos como siempre,  vos estabas en la casa de General San Martín, sentada con alguien conocido y a quien no recuerdo. La casa totalmente pintada de un tono vainilla, la pared externa del lado izquierdo cubierta por un  mural  que representaba a la Virgen y el Niño.

Era una situación extraña. Venía con mi prima de su casa , hablábamos de los niños, de una colonia de niños pequeños, como mis nietos, jugando a expresarse con música. Nuestra conversación estaba detenida en el tiempo y los niños de los que hablábamos eran mis hijos.

No sé si fue la música que sonaba en mi sueño o  los juegos de los niños los que me despertó y como era de suponer estaba sola y en el silencio más absoluto.

Cómo siempre… nos encontramos en mi próximo sueño…

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