Si una lágrima aligera tu pena… déjala correr.

Imagen Pinterest
@poupeedinubila
Si una lágrima aligera tu pena… déjala correr.

Imagen Pinterest
@poupeedinubila
¿Cómo describirla…?
Ella era distinta a todas. Una mujer que nadaba en un caos.
Podía estar muy alegre, cariñosa o pasar al otro extremo… el odio.
No fue fácil. Nunca fue fácil.
Aprendí a vivir nadando en ese caos.
Hoy, a tantos años, cuando ya me creía en paz… ya había perdonado situaciones…las había olvidado, encuentro un poema para la persona que más me torturó…abusó… golpeó.
Y duele… vaya si duele.
Si bien nunca había hablado de esto con ella porque temía el caos. Temía esas reacciones imposibles de prever. Desde muy pequeña callé mucho, había cosas que no se contaban.
¿Fue mi culpa?. No, fue un arma de defensa. Me cubría una túnica de acero para que nada traspasara, mientras mi mente volaba, escondía en lo más profundo los recuerdos que me dañaban.
Tanto fue así que hasta llegué a creer que no existieron, hasta que un día hizo eclosión… y todos los recuerdos de mi vida volvieron…necesité hablar, necesité contar…menos a ella.
Hoy ordenando papeles encuentro una poesía dedicada a mi verdugo.
¿Cómo responder? ¿Cómo olvidar cuando todo vuelve a la superficie?
¿Cómo calmar el enojo que brota en mi?

Imagen Pinterest
@poupeedinubila
Y hay días, como hoy, en que el solo tirarme al piso puede aliviar algo.
Me siento tan inútil, probé todo, nada ayuda, no sirve, no calma.
Qué más puedo hacer, qué más… medicación, trabajo físico, qué más…
Sentir que no tengo dominio de mi cuerpo, que las manos se cierran, las piernas se retraen, se aflojan, la piel quema…
Y es el momento de mayor soledad, porque nadie puede entender…
Estás solo. Dios y yo solos, solos los dos… Dios tiene sus tiempos y los míos cada vez son más cortos.
Sólo quiero descansar, no pido mucho. Quiero descansar….
diciembre 2022

Cuando creías que todo marchaba sobre rieles,
encuentras una basura en tu camino…

Cuando me dicen «lloras por nada».
¡No es cierto!
Lloro por algo de lo que todavía no me entero.
Ese presentimiento que me provoca un dolor en el pecho, tan intenso, que con suerte logro calmar con lágrimas.
Llorar por Nada me dicen…
Y allí está el dolor tan profundo que no hay píldora que lo pueda calmar.
