No implores,
no ruegues,
no sufras,
no te reconocerán.
No dejes que tu cabeza esclavizada caiga,
ante quienes se creen más fuertes que tú.
Lucha hijo,
vencido no llegarás al camino
que al triunfo te llevará.
No implores,
no ruegues,
no sufras,
no te reconocerán.
No dejes que tu cabeza esclavizada caiga,
ante quienes se creen más fuertes que tú.
Lucha hijo,
vencido no llegarás al camino
que al triunfo te llevará.