poema·Sentimientos

Hacia el infinito

Hace dieciséis años te fuiste de gira por este mundo infinito.

Parece que fue ayer…

Parece que fue ayer el último abrazo,

parece que fue ayer el último beso,

parece que fue ayer el último “te quiero”.

Es que entre el hoy y el ayer, en esa línea tan imperceptible

que nos distancia, el ayer y el hoy son uno solo.

Te quiero padre!!

#Quedateen casa·Sentimientos

A una milésima de distancia

Estás ahí, detrás del velo de los párpados, en ese límite tan ínfimo, el límite eterno.

Estás ahí, bajo las persianas de mis parpados, y estás ahí…

Tus ojos me miran, con ese mirar cansino de anciano bonachón,

Te extraño tanto, pero estás ahí…

Puedo oírte con ese tono cascado, y tu humor tan especial para desbaratar mis enojos.

Estás ahí, a una milésima, acompañándome siempre.

Y cuando creo que todo está mal y la soledad me acongoja, sólo bajo los párpados y estás ahí…a una milésima de distancia…

#Quedateen casa·Sentimientos

Tiempo de ausencia#quedateEnCasa

Ese viejo lindo que acompañó mi infancia desde lejos, pero presente; el que abrazó mi adolescencia y madurez amorosamente.

Ese  viejo lindo, que acompaña mis días y me aconseja aun en la ausencia.

Nuestra conexión va más allá, vivimos en dimensiones paralelas, nos encontramos en la  frontera misma del infinito…

Y a pesar de todo te extraño, porque el tiempo nunca es suficiente.

Te encuentro en la estrella más brillante, en el abrazo amoroso del viento…

¡Besos al cielo Salva..!

 

Sentimientos

CARTA A DON SALVADOR DI NUBILA

HOLA SALVA!!

Por qué la sorpresa. Porque hoy se cumplen tres años  que partiste?, y qué?, es sólo una fecha más a recordar, te fuiste a descansar después de una larga vida de brindarte como un hombre honrado, noble, recto y muy cariñoso para con tus hijos.

Tenías tu “carácter” Salva, cuando explotabas por alguna injusticia, pero te caracterizabas por ponerle humor a las cosas, aún en las situaciones difíciles una broma tuya ayudaba a tragar la amargura.

Sabes?, para mi no te fuiste. Estas a mi lado,  con tu cuerpo grandote y esa cachaza que te caracterizaba. Seguís protegiéndome, todavía escucho como un arrullo esos sobrenombres caprichosos que me ponías y que inspiraban tanta ternura. Todavía estás aquí padre y cada alegría o cada pena por la que paso pienso en tu reacción, en el consejo que seguramente me darías, la broma que harías y con eso me sereno, tu abrazo sigue tan fuerte como siempre.

Te tengo que agradecer hasta esas conversaciones disparatadas que tuvimos el último tiempo, compartíamos pasado, presente y futuro de las generaciones de nuestra familia, todos juntos, felices, conversaciones  con las que me divertías a pesar de verte ya como un bebé, con pañales y tu cuna. Tu fortaleza seguía presente, tu carácter tu memoria, haciéndome recorrer la historia de la familia diciendo nombres que no conocía y otros que ya los tenía olvidados.

Salva, hasta mañana, estoy segura que seguirás a mi lado, te quiero.

 

Esta carta fue escrita en 2008, han pasado 11 años y siento que  la volvería a escribir.

Salva, te extraño!!

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