De tanto estirar los brazos,
de tanto remover la maraña de recuerdos,
no sé dónde comienzas tú,
ni sé dónde termino yo…
De tanto estirar los brazos,
de tanto remover la maraña de recuerdos,
no sé dónde comienzas tú,
ni sé dónde termino yo…
Dormir abrazada a su espalda, contando el cielo de lunares que en ella se extendía.
Era un mapa tan amplio que siempre dormía antes de terminar.
Esas siestas de mi infancia…
Esas siestas pegada a la espalda de mi padre…
Permanecen en lo más profundo de mi corazón…
Y con un simple movimiento de olas que se elevan y avanzan…
me rodea,
me abraza …
y se dispersan como una caricia.

Mi princesa encantada con sus aros de perlas, su melena al viento y su vestido de fiesta.
Mi princesa encantada que pronto será reina, y que quiere vivir muy rápido sus experiencias.
Mi princesa encantada, no apures tus pasos, la vida es tan corta y larga a la vez, que no hay mayor disfrute que gozar del paso a paso.
Mi princesa encantada deseo que la vida te deje los más cálidos recuerdos.
¡Felices 14 años!

Una vez más, volviste desde el infinito para habitar en mis sueños .
Para sentirte tan cerca… acostados en la misma cama y con mi cabeza en tu pecho.
Así enfermo, pero conciente, me acompañaste nuevamente…
¡Gracias padre!
Que suerte tienen aquellos que aún muertos viven en nuestros recuerdos.
Viven varias vidas, cada vez que soñamos…
