Cuando la angustia me supera y el llanto desesperado se derrama, necesito oír tu voz, tus consejos.
¿Estás aquí?

Cuando la angustia me supera y el llanto desesperado se derrama, necesito oír tu voz, tus consejos.
¿Estás aquí?

Si, la vida tiene esas cosas…
un abrazo tuyo puede suavizar mis dolores.
Cuando el pánico dispara su furia y siento que vuelo fuera de mi,
tu abrazo puede llegar a ser sanador.
Hay abrazos que curan y otros que matan.
El tuyo, siempre cura.
