Lentamente me desvisto, en capas… como una cebolla.
Mi intención es calmar el dolor… el ardor que siento en la piel.
Pero, por más que me quite toda la ropa, el ardor sigue allí.
Me faltan más capas que arrancar.
¿Por qué?…¿Por qué?
(El dolor persistente del Síndrome de Sensibilidad Central)
