Sentimientos

Duelo

El duelo por la pérdida de nuestros padres nos deja a la deriva. Somos un barco en medio de una tormenta, nada nos sostiene.

Mientras ellos viven, por mas que seamos adultos, y marchemos por la vida ocupados en la supervivencia y en los hijos, sabemos que hay un hilo de sostén. Ellos están para escucharnos o no. Pero están.

El día en que ese hilo se corta es de infinito agobio, cómo si retiraran la tierra bajo nuestros pies y quedáramos flotando.

Pasamos a ser el hilo que sostiene a nuestros hijos y no nos sentimos para nada capaces.

Nuestra fortaleza se redujo a cero y es ahí cuando nuestros hijos nos abrazan y contienen . Se comportan como verdaderos adultos mientras padecemos la fragilidad de un niño.

Y es allí cuando el duelo nos permite revisar nuestras vidas, nuestras fortalezas y debilidades, y lograr que la resiliencia llegue a nosotros.

Junio 2026