Poesía/Prosa

Tempestades internas

Fue tan grande tu dolor que, cuando pudiste llorar, tus ojos derramaron tempestades.

No necesitaste un hombro donde apoyarte, sino una pared para deslizarte y, en cuclillas, dejarte llevar a lo más hondo de tu ser.

Esa pérdida que arrasó tu vida te transformó en un ente que vagaba en solitario, con las noches en blanco; y si el cansancio te agobiaba, soñabas con ella.

Costó que volvieras al mundo: en tu rostro se dibujaba una sonrisa, pero tu mente volaba.

@poupeedinubila

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