Ver este bloc de apuntes me enfrenta a lo efímero que somos.
Nuestro trabajo, parte fundamental de la vida, hoy se transformó en algo desechable.
De estos documentos dependía la labor de muchas personas; sin esa designación, no percibirían haberes.
A la distancia, veo cuántas horas de atención plena se convirtieron en algo descartable, y me deja un vacío inexplicable.
Mi hijo, lo reconoció y me envió la imagen. Primero me sorprendió, pero cuando me lo trajo y lo tuve en mis manos, sí que dolió. No niego el avance ni las nuevas técnicas -las he aprendido, aplicado y vivido-, pero pasar de la innovación al olvido es ignorar el esfuerzo de quienes nos precedieron y construyeron el camino.
¿Acaso estamos construyendo una sociedad carente de empatía y respeto?
@poupeedinubila
