¿Qué si te extraño? Por supuesto que sí, veo tu fotografía al lado de mi cama y siento que me estas mirando con ese cariño incondicional que siempre tuviste. Sé que a lo largo de estos once años del día en que partiste, lo más importante de vos quedó aquí… y tu abrazo es tan cálido como antes… y tus consejos… esos consejos tan especiales que terminaban en una humorada quebrando mis enojos y haciéndome sonreír.
¿Qué si te extraño? Claro que te extraño Salva… ¡Dios me dio el mejor papá del mundo!
¡Te quiero!
