Basta que cierre los ojos, para que sus rostros giren locamente frente a mi.
No los conozco, no sé quienes son… pero allí están mirando… observándome fijamente…

Basta que cierre los ojos, para que sus rostros giren locamente frente a mi.
No los conozco, no sé quienes son… pero allí están mirando… observándome fijamente…

Vaya, como para no dormirse. Por eso sigo disfrutando la madrugada de Caracas para que no me pase lo mismo. saludos.
Me parece genial que disfrutes. Saludos!!