Poesía · Reflexiones

Poema LXV

Quisiera ser la brisa

que tus cabellos agitan,

ser aquél árbol,

que a su sombra pasas.

El viento Norte

que por cada poro penetra,

adueñándose de nuestros cuerpo.

El sol ardiente,

que nos recuerda que en el Chaco estamos.

La dulce llovizna,

que cual caricia,

se apodera de ti.

Ser yo misma.

Naturaleza, yo.

Ser todo aquello

que atándote no dañara.

Ser mucho

y  ser poco.

Ser solo yo.

Lelia Di Nubila-libro Reconociéndonos

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Reflexiones · Sentimientos

Palabras para Carla

Te esperaba con tantos deseos, con ansiedad, me encontraba en ese momento de la vida de una mujer en que añora tener una nieta para poder compartir su existencia.

 Y, llegaste un día de la mano de tu. madre, tímida escondida tras su cuerpo, mi emoción fue incontenible te levante y te hice girar por el aire, te asustaste y a partir de allí te volviste más tímida.

 Me costó llegar a vos, siempre había una pared invisible de por medio y te arrebujabas en la falda de tu mami.

 Pasaron meses y llegó la noticia del hermanito, venía a este mundo acupar un espacio vacío, a completar la familia. Y…fue él quien nos acercó… primero desde la panza de mamá, porque me contabas las novedades, y cuando llegó reemplazó tus muñecas.

 De muchas formas insinuando… directamente… preguntándote, de todos modos intenté que me llamaras abuela, pero no obtenía resultados seguías llamándome por mi apodo.

 Santiago creció gritándome abuela en su jerga de balbuceos, eso logró que a vos también se te escapara tímidamente la palabra.

Fue un  largo trayecto, con algunos escollos en el camino. Un día Abril decidió venir al mundo ha hacernos compañía. La casa se llenó de ruidos y de risas, vos estabas en medio participando.

 Allí me di cuenta que ya no era importante que me llamaras “abuela”, importaba que me sintieras parte de tu familia, que compartiéramos algunos secretos, que compartiéramos la vida.

 Para mí siempre serás mi nieta mayor, para vos lo que el devenir del tiempo decida.

Un beso grandote de esta abuela del corazón que ganaste en el sorteo de la vida.

 Te quiero Muchísimo………….

 
Historias de vida/Memorias · Poesía/Poema · Prosa Poética

Lejania

Lejos,

muy lejos, ha quedado un día,

un amor tan grande como el infinito.

Lejos,

tan lejos…

que ya es imposible vislumbrar su rostro;

más mi corazón, como un pobre ciego,

se ha formado imagen de aquel distante amor.

Las horas son largas…

Las horas son siglos, que vieron en mi alma,

la angustia de un lento pasar.

Mis noches turbadas por el llanto representan un teatro,

en cuyo escenario: Él y yo,

somos los actores que damos vida,

a tantos recuerdos, de un pasado feliz.

Qué pasa, ¿no hay público para esta comedia?

Sí lo hay, es mi corazón que solloza y gime

ante el recuerdo de un ardiente amor

Lejos,

muy lejos ha quedado un día…

un amor tan bello como el paraíso.

Lejos, muy lejos,

ha quedado un día…

El amor ingenuo de dos adolescentes,

A quienes la distancia está madurando ya.

Lelia Di Nubila

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