Historias de vida/Memorias · Sentimientos

Navegando la ausencia

El tiempo pasa, aprendemos a construir desde el dolor y el día a día. Hoy se cumplen cinco años de la partida de mi nuera favorita, como ella se llamaba.

Experimentar la pérdida de un ser querido es muy doloroso. Hay dos formas de transitar el camino. Cuando la sentimos directamente nosotros y cuando nos trasciende a través de un hijo.

Lo que sigue lo escribí hace cuatro años y los sentimientos se mantienen…

La pérdida de nuestros padres por ejemplo nos arranca de cuajo el corazón y podemos abandonarnos al dolor, caer cuanto sea necesario, ausentarnos por el tiempo necesario, no existir y volver lentamente. Pero cuando la pérdida nos trasciende a través de un hijo, ese tiempo no existe…el dolor debemos llevarlo en silencio, no tenemos tiempo para llorar, primero está nuestro hijo a quien debemos acompañar en este camino. El dolor que sentimos es muy profundo pero no podemos permitir que nos inmovilice.

Así transcurrió este año, fue una experiencia única, te tuve día a día, con el dolor de mi hijo, de los nietos, en las anécdotas, en las risas. Me costó mucho llorarte, debía ser fuerte…ser el hombro en que se apoye Pablo para no derrumbarse, mirarte a través de él y los nietos, continuar sus vidas. Es un camino duro y lo hice lo mejor que pude, porque nadie nos enseña cómo actuar en estas circunstancias, surge instintivamente y como siempre aprendemos de nuestros errores.

Hoy se cumple un año desde que Dios decidió llevarte y creo que no te lloré lo suficiente, no hubo ninguna posibilidad de que me abandonara al dolor. Te fuiste luchando, a pesar de lo inesperado de tu partida, el último domingo compartido dijiste que sólo pedías un año más de vida, que ya sentías cumplida tu existencia. Cuando pregunté por tus hijos tu respuesta fue clara “para eso están ustedes…los abuelos” y nada hacía presagiar lo que ocurriría salvo ese profundo presentimiento de pérdida que yo sentía y que lo interpreté erróneamente mientras hablaba del tema con vos, que hacías de mi confidente.

Gracias por los años compartidos, por los nietos que me diste y por acompañarme cada día de este año que pasó. ¡¡Te extraño Mosa!!

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octubre 2019

LibroReconociéndonos · Poema · Sentimientos

Tu mano en mi espalda…

Tu mano en mi espalda,
es la más dulce y suave
que posarse pudiera…
Tu mano en mi espalda
es ave y es volcán.
Tu mano en mi espalda
es caricia y es fuego…
Es fuerza… Es empuje…
Es esperanza… Es futuro…
Es vida…
Gracias, Dios mío
por apoyar… tu mano en mi espalda
todos los días.

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Con este poema inicié mi blog y representa mis sentimientos, mi vida y la gratitud hacia esa » fuerza única» que empujó mi andar, dándome aliento para continuar aún en aquellos momentos en que desfallecía.

Solo Él puede apoyar su mano en mi espalda y lograr que camine, disfrute y ría con las pequeñas y grandes cosas de mi vida cotidiana.

¡Gracias a la vida! ¡Gracias Dios!

Historias de vida/Memorias · Mascotas/Amor Animal · Sentimientos

Adiós Amiguita

Fuiste nuestra compañía por casi 15 años, nos cuidaste, nos mimaste…

Fuiste la reina de la casa, el Alfa, hasta los perros de la familia te respetaban. Te acostabas a tomar sol en medio de ellos con toda la elegancia que te caracterizaba.

Hace unos meses enfermaste y pasaste por varias cirugías pero no perdiste la compostura y seguías moviéndote con elegancia.

Por años… dormimos de a tres, hasta hace una semana cuando ya dejaste de saltar, pero no te quejaste.

Teníamos un diálogo permanente, maullabas… te contestábamos… nos entendíamos, hablábamos el mismo idioma. Anoche te arrebuje en una colcha y dormiste sobre la alfombra, a mi lado, no imaginé que fuera la última noche que compartiríamos, a pesar de que lo esperaba…

Allá en el cielo te esperan tus amigos perrunos: Tina, Manucho y Milagros. Que descanses en paz Mimicha, y un gracias gigante por el tiempo y amor compartido.

Microtexto · Sentimientos

Visiones

Inclino la cabeza, como tantas veces, cierro los ojos suavemente y me hundo en la profundidad de la niebla, y te busco…y te busco lentamente sin importar el tiempo que me lleve, hasta que allí estas…allí están tus ojos, tu mirada tan dulce, siempre tierna, y esa sonrisa…esa sonrisa que me dice que todo está bien.

Lentamente abro los ojos y me distiendo. Estás ahí…

¡Gracias por seguir a mi lado padre!

 Salva.1

Amor y Amistad · Pensamientos · Reflexiones

Los amigos de la vida

Aquellos que han sido nuestros compañeros de colegio,de travesura, algunos perdidos en el camino, pero siempre queda el grupo que nos acompaña el resto de nuestras vidas. Los otros que coleccionamos en el devenir de los años y suben y bajan de nuestras vidas, tanto como curvas nos depara el destino.

Hay lazos muy fuertes y otros esporádicos. Están aquellos a quienes nos une un lazo fuerte pero temporario y quedan en la anécdota y en la sonrisa que se nos dibuja al recordarlos.

Y están esos otros, pocos, a quien quizás no vemos mucho, pero son de roca viva y podemos asirnos  a ellos cuándo las aguas se vuelven turbulentas. Ellos siempre están y sabemos que tienen brazos fuertes para sostenernos.

Aquellos amigos que la vida nos regaló con los que lloramos abrazados y reímos hasta el cansancio. Aquellos a los que no necesitamos verlos todos los días para saber cuanto nos queremos. Brindo por ustedes mis amigos de siempre ¡chin…chin!

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