#LibroReconociéndonos · #Poema

Soñando despierta

Es el atardecer,

estoy sentada mirando las nubes que barren el cielo.

¿Qué cosas podrían contarme si hablaran?

Quizás podrían hablar de sufrimientos.

Quizás disfrutarían recordando momentos felices.

Quizás, quizás, hasta el infinito…

Son mágicas y me arrastran con ellas…

Veo figuras que se forman y deforman,

por su libre albedrío.

Son mágicas y me arrastran con ellas…

Veo esperanza, felicidad y sobre todo veo paz.

Son mágicas y me arrastran con ellas…

*Libro «Reconociéndonos»

14446191_10205712477410800_7672459010020195516_n
-Carlos González-
#Historias de Familia · #Prosa Poética · #Sentimientos

Reconociéndonos

Esa sombra que se recorta en la cama,
en el centro mismo de la habitación.
Me miras con los ojos perdidos, sin ver.

¿Quién eres?

No puedo reconocerte.
Me niego a reconocerte, Padre.

Sigo viéndote fuerte,
tu figura recortada en el vano de la puerta, cubriéndolo.

¿Quién eres?

No puedes ser tú,
me niego a reconocerte.

Lelia Di Nubila- libro Reconociéndonos

#Poema · #RecuerdosDeInfancia · #Sentimientos

Santiago Facundo

Lo presentí, lo soñé, lo viví
antes que sus padres.

Sus ojitos me miraban
antes de nacer.
Cerraba los ojos y, rodeado de un halo violeta,
estaba nuestro bebé.

El bebé de la familia.
El primer nieto.

Fueron largos meses de espera, y hoy,
con sus siete ya cumplidos,
nos estira los bracitos desde el andador.

Gracias Señor…
Gracias por vivir este sueño.
El mejor.
El de los abuelos.

Lelia Di Nubila -Libro                                                                       Reconociéndonos

#Historias de Familia · #Sentimientos

¿En que momento…?

¿En qué momento decidiste irte y dejarnos solos?
¿En qué momento, te fuiste y dejaste tu sombra para que no te extrañáramos?
¿En qué momento?
¿Cuándo decidiste que ya estabas cansado y…
te retiraste a esta siesta prolongada?

¿Es otra de tus bromas?

Entraré a la casa y te encontraré sentado en el sillón,
o comiendo, en la esquina de la mesa. En tu trono. Ese lugar tan especial.
O estarás trabajando y me recibirás
con esos cariñosos apodos
con los que me tuviste acostumbrada desde mi más tierna infancia.

Siempre pensaste en todo,
te retiraste lentamente para que no nos diéramos cuenta

pero desde allí y…con esa mirada cansada nos estás cuidando.

Lelia Di Nubila -libro Reconociéndonos