Basta que cierre los ojos, para que sus rostros giren locamente frente a mi.
No los conozco, no sé quienes son… pero allí están mirando… observándome fijamente…

Basta que cierre los ojos, para que sus rostros giren locamente frente a mi.
No los conozco, no sé quienes son… pero allí están mirando… observándome fijamente…

Cuándo las piedras caen sobre ti, una la soportas, dos te tambaleas pero la tercera…te derrumbas…

Escuchar hablar a toda hora y en todos lados sobre violación y abuso me angustia tanto que siento que me están clavando un puñal en el pecho y lo remueven para que haga más daño.
Pueden haber pasado décadas pero el dolor y la angustia no se borran.
Creí haber sanado después de mucha terapia y de haberlo hablado con mi familia, pero cuán lejos está de ser cierto. La angustia no pasa y cada vez se la revive con el mismo miedo y la misma crueldad. En el fondo del alma sigo siendo aquella niña y aquella adolescente a quien bastardearon.
En el fondo de mis ser sigo tan quebrada y anulada como entonces.
¡Señor, sólo pido paz!

Quisiera poder llorar.
Llorar infinitamente hasta lograr que desaparezca la angustia que me consume.
Quisiera reír.
Reír locamente y contagiarme de esa alegría.
Quisiera… quisiera…
Olvidar todo lo malo.
Dios, no retires tu mano de mi espalda
No permitas que me detenga.
Tú, sólo tú sabes cuánto lo necesito.

Sé que siempre estás conmigo, cierro los ojos y me encuentro con tu mirada…
¿Por qué…? ¿Por qué sigue siendo doloroso este camino de tu ausencia?
¿Por qué se me estruja el corazón y ruedan lágrimas cuándo te pienso?
Fuiste el hombre de mi vida y no me avergüenza el complejo de Edipo, aún en la ausencia me acompañaste, me fortaleciste, quizás por eso cuesta tanto sanar.
Te quiero Salva y te extraño…

Cuándo la angustia pesa y aprieta el pecho sin poder saber cuál es el dolor que se avecina. Cuándo mi mente está en blanco pero mi pecho duele sé que algo va a ocurrir, lo presiento. Fue el modo en que viví acontecimientos de mi vida previo a que ocurrieran. Estos días la angustia pesa y la incertidumbre aún más.
