Historias de vida/Memorias

Despedida

Esa mirada cansada del último día,

tu cabeza inclinada hacia atrás,

y tus ojos… tus ojos parecían pedir piedad.

Estabas pidiendo permiso para irte.

Ese fue el momento en que hecha pedazos, te dije al oído:

» La virgencita encontró a la abuelita y te está esperando…

ya podés descansar en paz.»

De allí fui al Oratorio y le rogué a Dios que te llevara.

Sabía que esto me partía en mil pedazos pero rogué con tanta fuerza

que a las pocas horas dejaste el sufrimiento atrás y partiste.

A partir de allí fui un ente.

No podía comprender como la vida continuaba sin vos.

Pero papá… le rogué a Dios que te dejara descansar y renuncié a vos

porque tu mirada me dolía más que un puñal.

Historias de vida/Memorias · Sentimientos

Tu mano en mi espalda

Tu mano en mi espalda me sostuvo en las crisis más profundas.

Tu mano en mi espalda, es el sostén que me obliga a seguir adelante.

Puedo caer, pero allí estarás para ayudarme a ponerme de pie.

Tu mano en mi espalda es fuego o caricia,

depende del estado en que me encuentre…

Tu mano en mi espalda son las alas que me sostienen.

Gracias Dios mío por no soltarme aún en aquellos momentos en que pierdo toda esperanza.

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