Historias de vida/Memorias · Memorias y Afectos

CARTA A DON SALVADOR DI NUBILA

HOLA SALVA!!

Por qué la sorpresa. Porque hoy se cumplen tres años  que partiste?, y qué?, es sólo una fecha más a recordar, te fuiste a descansar después de una larga vida de brindarte como un hombre honrado, noble, recto y muy cariñoso para con tus hijos.

Tenías tu “carácter” Salva, cuando explotabas por alguna injusticia, pero te caracterizabas por ponerle humor a las cosas, aún en las situaciones difíciles una broma tuya ayudaba a tragar la amargura.

Sabes?, para mi no te fuiste. Estas a mi lado,  con tu cuerpo grandote y esa cachaza que te caracterizaba. Seguís protegiéndome, todavía escucho como un arrullo esos sobrenombres caprichosos que me ponías y que inspiraban tanta ternura. Todavía estás aquí padre y cada alegría o cada pena por la que paso pienso en tu reacción, en el consejo que seguramente me darías, la broma que harías y con eso me sereno, tu abrazo sigue tan fuerte como siempre.

Te tengo que agradecer hasta esas conversaciones disparatadas que tuvimos el último tiempo, compartíamos pasado, presente y futuro de las generaciones de nuestra familia, todos juntos, felices, conversaciones  con las que me divertías a pesar de verte ya como un bebé, con pañales y tu cuna. Tu fortaleza seguía presente, tu carácter tu memoria, haciéndome recorrer la historia de la familia diciendo nombres que no conocía y otros que ya los tenía olvidados.

Salva, hasta mañana, estoy segura que seguirás a mi lado, te quiero.

 

Esta carta fue escrita en 2008, han pasado 11 años y siento que  la volvería a escribir.

Salva, te extraño!!

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HablandoEnSueños · Historia de Familia · Mundo Onírico · Sensaciones y Sentimientos · Sentimientos

Hablando en sueños

Soñando que hablaba o hablando en sueños, allí estabas, hablando conmigo en tiempo real… en mis sueños, tu y yo frente a frente…  Hablamos de cosas de la vida que jamás ocurrieron…

Hablando en sueño volviste.  Te sentí tan presente como hace más de quince años, tu voz, tu brazo sobre mis hombros tenían el mismo color y peso que entonces.

El lugar…tu casa, era distinta, pero eso poco importa.

Hablando en sueños escuché tus respuestas y eso en la dimensión que fuere no tiene precio.

Nos encontramos padre. En cualquier momento… en ese espacio que divide la fina línea entre el sueño y la conciencia, entre lo real y lo imaginario…

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