Mis párpados caen y tus ojos, tu mirada… está allí, al límite…
al límite del beso… al límite de lograrlo…
Te extraño padre…

Mis párpados caen y tus ojos, tu mirada… está allí, al límite…
al límite del beso… al límite de lograrlo…
Te extraño padre…

Estás ahí, detrás del velo de los párpados, en ese límite tan ínfimo, el límite eterno.
Estás ahí, bajo las persianas de mis párpados, y estás ahí…
Tus ojos me miran, con ese mirar cansino de anciano bonachón,
Te extraño tanto, pero estás ahí…
Puedo oírte con ese tono cascado, y tu humor tan especial para desbaratar mis enojos.
Estás ahí, a una milésima, acompañándome siempre.
Y cuando creo que todo está mal y la soledad me acongoja, sólo bajo los párpados y estás ahí…a una milésima de distancia…

estás cada día más cerca mío.
Y desde la distancia añoro tu sentimiento de posesión natural, que me arrastraba.
Y desde la distancia extraño caminar a tu lado o un paso detrás,
no importa adonde, simplemente te seguía.
Y desde la distancia estiro el brazo pero mi mano no llega a tocarte madre.
Y desde el infinito me miras y pides que salte…

Ese viejo lindo que acompañó mi infancia desde lejos, pero presente; el que abrazó mi adolescencia y madurez amorosamente.
Ese viejo lindo, que acompaña mis días y me aconseja aun en la ausencia.
Nuestra conexión va más allá, vivimos en dimensiones paralelas, nos encontramos en la frontera misma del infinito…
Y a pesar de todo te extraño, porque el tiempo nunca es suficiente.
Te encuentro en la estrella más brillante, en el abrazo amoroso del viento…
¡Besos al cielo Salva..!
El tiempo pasa, aprendemos a construir desde el dolor y el día a día. Hoy se cumplen cinco años de la partida de mi nuera favorita, como ella se llamaba.
Experimentar la pérdida de un ser querido es muy doloroso. Hay dos formas de transitar el camino. Cuando la sentimos directamente nosotros y cuando nos trasciende a través de un hijo.
Lo que sigue lo escribí hace cuatro años y los sentimientos se mantienen…
La pérdida de nuestros padres por ejemplo nos arranca de cuajo el corazón y podemos abandonarnos al dolor, caer cuanto sea necesario, ausentarnos por el tiempo necesario, no existir y volver lentamente. Pero cuando la pérdida nos trasciende a través de un hijo, ese tiempo no existe…el dolor debemos llevarlo en silencio, no tenemos tiempo para llorar, primero está nuestro hijo a quien debemos acompañar en este camino. El dolor que sentimos es muy profundo pero no podemos permitir que nos inmovilice.
Así transcurrió este año, fue una experiencia única, te tuve día a día, con el dolor de mi hijo, de los nietos, en las anécdotas, en las risas. Me costó mucho llorarte, debía ser fuerte…ser el hombro en que se apoye Pablo para no derrumbarse, mirarte a través de él y los nietos, continuar sus vidas. Es un camino duro y lo hice lo mejor que pude, porque nadie nos enseña cómo actuar en estas circunstancias, surge instintivamente y como siempre aprendemos de nuestros errores.
Hoy se cumple un año desde que Dios decidió llevarte y creo que no te lloré lo suficiente, no hubo ninguna posibilidad de que me abandonara al dolor. Te fuiste luchando, a pesar de lo inesperado de tu partida, el último domingo compartido dijiste que sólo pedías un año más de vida, que ya sentías cumplida tu existencia. Cuando pregunté por tus hijos tu respuesta fue clara “para eso están ustedes…los abuelos” y nada hacía presagiar lo que ocurriría salvo ese profundo presentimiento de pérdida que yo sentía y que lo interpreté erróneamente mientras hablaba del tema con vos, que hacías de mi confidente.
Gracias por los años compartidos, por los nietos que me diste y por acompañarme cada día de este año que pasó. ¡¡Te extraño Mosa!!

octubre 2019
Soñando que hablaba o hablando en sueños, allí estabas, hablando conmigo en tiempo real… en mis sueños, tu y yo frente a frente… Hablamos de cosas de la vida que jamás ocurrieron…
Hablando en sueño volviste. Te sentí tan presente como hace más de quince años, tu voz, tu brazo sobre mis hombros tenían el mismo color y peso que entonces.
El lugar…tu casa, era distinta, pero eso poco importa.
Hablando en sueños escuché tus respuestas y eso en la dimensión que fuere no tiene precio.
Nos encontramos padre. En cualquier momento… en ese espacio que divide la fina línea entre el sueño y la conciencia, entre lo real y lo imaginario…

-Memorias de una Princesa-
Esta página tiene como propósito, constituir un archivo histórico de carácter digital, salvaguardando mediante una base de datos la mayor cantidad de fuentes documentales vinculadas a nuestro pasado.
Blog de Viajes y Pequeñas Historias. Recuerdos viajeros, experiencias, consejos, fotografías, ilustraciones
CON LOS HILOS INVISIBLES DEL ALMA
Escribo para sanar el corazón.
Literatura, Teatro, Poesía y Viajes
Este es el blog de Chelo Puente, donde descubrirás algo sobre mí a través de las palabras escritas y leídas.
Una vida con un propósito que cumplir...
Una visión sobre el complejo y apasionante mundo de la cerámica
Ese tiempo desperdiciado no se recupera, piensa bien lo que haces.