Historia de Familia · Prosa Poética · Sentimientos

Reconociéndonos

Esa sombra que se recorta en la cama,
en el centro mismo de la habitación.
Me miras con los ojos perdidos, sin ver.

¿Quién eres?

No puedo reconocerte.
Me niego a reconocerte, Padre.

Sigo viéndote fuerte,
tu figura recortada en el vano de la puerta, cubriéndolo.

¿Quién eres?

No puedes ser tú,
me niego a reconocerte.

Lelia Di Nubila- libro Reconociéndonos

Historia de Familia · Sentimientos

¿En que momento…?

¿En qué momento decidiste irte y dejarnos solos?
¿En qué momento, te fuiste y dejaste tu sombra para que no te extrañáramos?
¿En qué momento?
¿Cuándo decidiste que ya estabas cansado y…
te retiraste a esta siesta prolongada?

¿Es otra de tus bromas?

Entraré a la casa y te encontraré sentado en el sillón,
o comiendo, en la esquina de la mesa. En tu trono. Ese lugar tan especial.
O estarás trabajando y me recibirás
con esos cariñosos apodos
con los que me tuviste acostumbrada desde mi más tierna infancia.

Siempre pensaste en todo,
te retiraste lentamente para que no nos diéramos cuenta

pero desde allí y…con esa mirada cansada nos estás cuidando.

Lelia Di Nubila -libro Reconociéndonos

Poema · Sentimientos

Si un día no estoy

Si un día dejas de verme, no te  inquietes.

Seguramente me he ido, pero no te olvidé.

Si un día dejas de verme, no te inquietes.

Alégrate por mí, estaré mejor.

Si un día dejas de verme,

Será porque he partido a recorrer el mundo

Como viajera invisible.

Si un día dejas de verme, no te preocupes,

Porque estaré a tu lado cuando me necesites….

Lelia Di Nubila -libro Reconociéndonos

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Vladimir Kosh
LibroReconociéndonos · Poema · Sentimientos

Plegarias

Quisiera que el mundo parara en este instante.
Quisiera que todo se volviera quietud.
Quisiera que el último “te amo” sincero vibrara en el aire.
Ahora que no estás tú.

Quisiera vibrar con el último beso.
Quisiera tus manos, llenas de caricias gustar.
Quisiera que el mañana fuera un regreso.
Ahora que tú no estás…

Quisiera tras el velo de mis lágrimas,
ver tu sonrisa brillar.
Quisiera sobre mis débiles hombros,
el peso de tu brazo soportar.
Quisiera que el ayer se transformara en hoy.
Ahora que tú no estás…

Lelia Di Nubila – libro «Reconociéndonos»