Poesía Romántica · Poesía/Poema

Hijo

Hoy,
cuando la noche inunda mi ser,
te pienso.

Observo una rosa que ayer fue pimpollo,
sus cálidos pétalos,
dándose a la vida en cada centímetro
semejan mi ser en entrega amorosa.

Miro la noche a través de la ventana,
la primavera se mezcla en mi sangre.
Mis venas palpitan la ilusión de tu nombre.

Las opacas caras que rodean mi noche,
parecen borrarse en disimulado escape.
Te estoy soñando, hijo mío.

Tu cuerpo pequeño,
de carnes rosadas;
tus ojos auténticos,
sin contaminarte del odio reinante.

Te quiero, pequeño,
te siento en mi sangre aunque pasen años,
sin poder conocerte.

Tu ser ya palpita en mis entrañas
aún sin florecer.

Te tengo conmigo, pequeño diablillo.
Tus ojos en mis ojos, tu boca en mi boca,
tu sangre en mi sangre, tu ser en el mío.

Te tengo en cada instante de mi duro vivir.
Te canto por las noches.
Te arrullo por las mañanas.
Te siento todo el día.

Lelia Di Nubila  -libro Reconociéndonos

Historias de vida/Memorias · Homenajes/Recuerdos · Poesía/Poema

Abuelo

Frágil figura, de un pasado tierno.
Dulce palabra, de una infancia triste.

Único sobreviviente de una generación ida,
la de los “abuelos”.

Te has ido también tú, a acompañar la soledad
de quien durante tantos años,
esperó tu retorno a la tierra.
Pequeña silueta que en tus noventa y tantos…
cargados de sabiduría,
volviste a ser niño.

Hijo, de tus hijos.
Caprichos ingenuos de niño enfermo,
la voz cascada por tantos años.
No me olvides, yo aquí te estoy queriendo…
¡Abuelo!

Lelia Di Nubila-libro Reconociéndonos
Giuseppe Di Nubila

Historias de vida/Memorias · Poesía dramática

Recuerdos y Pesares

Me miras, te miro,
somos dos desconocidos estudiándonos.
La vida tiene esas cosas Padre,
Yo envejezco y tú vuelves a ser niño.

Eres un niño asustadizo pero con voz cascada.
Eres tú,
el padre que siempre adoré,
y no te reconozco.

Cierro los ojos, esto es un sueño,
todo volverá a ser como antes.
Dios en su grandeza, me está regalando más tiempo
y no sé aprovecharlo.

Cierro los ojos, te veo, con esa mirada
que pide clemencia,
y siento un dolor tan profundo
que me cuesta contener las lágrimas.

Eres tú.
El padre que marcó mi vida,
te estás despidiendo, de a poco, de a puchos.

Nos decimos cuanto nos queremos,
nos besamos, te acaricio, das las gracias, sin reconocerme.
Cierro los ojos, esto es un sueño,
todo volverá a ser como antes.

Lelia Di Nubila- libro Reconociéndonos

LibroReconociéndonos · Poesía/Poema · Sentimientos

Tu signo

Esa figura inquieta que recorre la casa,
como si el apuro del siglo
se posara en sus espaldas.
El temperamento avasallante.
Sin perdonar errores,
ganando y perdiendo amigos cada día.
Acuario, te pinta madre, explosiva y ardiente,
luchando por darlo todo, sin perder nada.
Luchando a costa del mundo.
Siempre en crisis.
Siempre en la batalla.

Lelia Di Nubila  -libro «Reconociéndonos»