Poema LXV

Quisiera ser la brisa

que tus cabellos agitan,

ser aquél árbol,

que a su sombra pasas.

El viento Norte

que por cada poro penetra,

adueñándose de nuestros cuerpo.

El sol ardiente,

que nos recuerda que en el Chaco estamos.

La dulce llovizna,

que cual caricia,

se apodera de ti.

Ser yo misma.

Naturaleza, yo.

Ser todo aquello

que atándote no dañara.

Ser mucho

y  ser poco.

Ser solo yo.

Lelia Di Nubila-libro Reconociéndonos

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Para poder amarte

Viento, sol y lluvia,

Tres formas de acariciarte.

Tres formas de sentirte.

Tres formas de amarte.

Viento cálido.

Viento Norte que te abraza

Sin darte respiro.

Sol ardiente,

De este Chaco que nos dio la vida,

De esta tierra que nos cobijará en la muerte.

Lluvia,

Fresca y cantarina,

Canción de amor y esperanza.

Lelia Di Nubila-libro Reconociéndonos

Recordándote

En la fina llovizna
que a la ciudad mojaba.
En la bruma londinense
que a Resistencia asolaba.
Tu presencia estaba.

En el húmedo sol
que a la siesta asomó.
En el sueño
que a mi habitación me empujó,
tu sombra continuaba.

Eres más que una sombra.
Eres sol y lluvia,
bruma y sueño.
Eres todo y nada.
Solamente eres TÚ.

Lelia Di Nubila-libro Reconociéndonos