Cómo decir adiós

Hay muchos libros que explican los pasos del duelo, pero nadie te dice lo duro que puede ser. No soy psicóloga, ni tengo una preparación especial. Soy una mujer común que ha transitado la vida golpeándose y aprendiendo, cayendo…cayendo hasta tocar fondo y levantándose tambaleante. La lectura y los psiquiatras fueron de relativa ayuda, tuve que vivir paso a paso y reconstruirme lentamente hasta que llegó el día  en que me sentí entera.

Pero aprendí  …y me dí cuenta que habían sanado mis heridas  el día en que dejé de recordar la fecha de sus muertes para celebrar sus cumpleaños. A partir de allí, conviven conmigo en las alegrías y las tristezas para acompañarme, aconsejarme en sueños y compartir.

Hoy puedo recordarlos con una sonrisa, evocar anécdotas, sentirme sensible, percibir unas lágrimas resbalar por mi rostro, pero no hay dolor en ello.

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Vladimir Kusch

Postrimerias

En los largos días de la espera.
En los tristes días de la larga espera.
Su enorme peso sólo acrecienta
el dolor intenso de esta soledad sedienta.

Las garras del tiempo
van dejando huella,
en mi espíritu inquieto de mujer enamorada.

Hoy,
la negra nube que cubre mi camino
anulando todo futuro,
me obliga a decir:
Adiós, amado.

Lelia Di Nubila-del libro “Reconociéndonos”