pensamientos · Sentimientos

Cómo comprender a una madre

En la niñez y juventud todo se da por hecho. Allí está, allí debe estar… y cuando no lo está nos sentimos ofendidos. ¡Llenos de enojo!

Pasan los años, las responsabilidades son otras. Estamos tan ocupados en comprender a nuestros hijos, que nos resulta difícil entender a nuestras madres. Las notamos llenas de ñañas y damos por hecho muchas cosas…

Y siguen pasando los años y transitamos el mismo momento y los mismos pesares que ellas y es ahí cuando las comprendemos.

No todo estaba dado por hecho. Algo quisieron decirnos con sus acciones, tal vez no sabían demostrarlo con palabras, lo decían con un obsequio, un llamado de atención, o en silencio. Cuando eran mayores a veces con una rabieta.

Algo quisieron decirnos y no lo dijeron…

Es nuestra tarea entenderlas…para quienes tienen la suerte de tenerla y a quien no, aprender a vivir de otro modo.

¿Cómo comprender a una madre? Sólo experimentando sus mismas vivencias o parecidas.


			
pensamientos · Sentimientos

Memoria

Y en el devenir de la vida…

que importa si te recuerdo o no…

Los años pasan, a veces lentamente y otras sin darnos cuenta.

A medida que la vida avanza pasan más rápido, o eso creemos…

Y… con ellos, la Memoria es muy selectiva.

Por eso me pregunto:

¿ Importa si no te recuerdo?

No sé para ti…

Mi selección ya fue hecha.

Sentimientos

Y va a resultar…

Y va a resultar que yo, que me consideraba buena persona, y que otros también lo hacían, no lo he sido…

¿Fui egoísta y envidiosa? Puede ser… según desde que punto de vista se lo mire. ¿Mi egoísmo tenía una razón de ser importante o simplemente fue un instrumento de defensa?

¿Fui envidiosa porque me molestaba lo que los otros tenían o había demasiada carencia dentro de mí para poder entender?

Y va a resultar que no fui tan buena persona… que no aprendí a aceptar el cariño que me daban, a su manera y con sus dificultades. Era un cariño posesivo, puede ser, pero quien soy yo para juzgar. ¿Qué podía un día abrazarme y otro maltratarme? si, puede ser, pero era cariño… a su manera.

Y pasan los años y aprendemos a juzgar más generosamente. Quizás ya demasiado tarde entendemos que no leímos correctamente, que no apreciamos correctamente, que no eran malos, eran así, y así como yo quería que me aceptaran debí hacerlo también.

Y va a resultar que no fui tan buena persona…

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pensamientos · Sentimientos

Paraguas en el cielo

Vuelan tan lentos como los vientos que los arrastran,

igual que nuestros pensamientos.

Cuando los vientos calman, los pensamientos son tranquilos.

Cuando arrecia la tormenta vuelan tan alto y tan inestables que a veces asustan, asustan e inmovilizan.

¿Hasta donde esos pensamientos pueden ser realidad?

¿Hasta donde son parte libre y cuanto tiene de la tormenta de la ansiedad, del pánico?

¿Paraguas en el cielo o ansiedad controlada?

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Sentimientos

Recuerdos de infancia

Si me remonto a mi infancia, en una casa dónde no faltaban libros y tampoco la libertad para leerlos, me viene a la memoria una niña de apenas ocho años recitando el «Piu Avanti» de Almafuerte y seguramente allí estaba mi madre sonriendo:

¡PIU AVANTI!
No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora…
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!

(Pedro Bonifacio Palacios) Almafuerte