pensamientos

Como decirte…

Como decirte que la luna no es tan blanca ni el cielo tan azul como lo ves. Que las personas no son blanco y negro… todas estamos llenas de grises.

Que los besos de mamá no se comparan con los de nadie, que podemos estar resentidos, podemos pasar por malos momentos, que quizás nuestra relación con mamá ya no es la de antes, quizás ella ya no este aquí…

Pero los besos de mamá siguen siendo los besos de mamá. Los besos de mamá siguen siendo únicos…

pensamientos · sensaciones

Como decirte…

Como decirte que todo lo que pasó yo ya lo sabía?, si algo entendí en el transitar de mi vida es que las experiencias ajenas no alcanzan, sólo se aprende de los propios errores. Ese enjambre de abejas que te rodeaban se llevaría parte de tu vida y mis palabras no sirvieron.

Los que podemos ver del otro lado del camino percibimos mas allá, pero tu dolor era tan grande que te anestesiaba…

Y …como enjambre de abejas, una vez robado lo mas preciado se alejaron bien lejos, pero para saborear las mieles hay que trabajar, y el trabajo no es parte de su cultura.

pensamientos

Ciudadanos…?

Hay una pregunta que nadie responde  ¿cuando dejamos de ser ciudadanos para transformarnos en «los otros»?
Nuestra sociedad se divide en los que gobiernan y aquellos que tienen otros ideales o simplemente viven su vida sin importarle los partidos políticos. En que momento se produjo este quiebre?, vaya a saber, nadie se querrá hacer cargo,siempre el culpable es el otro.
Nosotros, «los otros», no tenemos derecho a un buen trato en una oficina del estado, y si somos empleados de ella, pasamos a ser el enemigo al que hay que perseguir y aplastar.
Nosoros «los otros», no tenemos derecho a un empleo, por que no hay presupuesto, pero permanentemente se ven caras nuevas que se integran al ya colapsado estado porque tienen la suerte de estar entre los elegidos.
Nosotros «los otros», no podemos gestionar trámites personales en nuestro trabajo, porque tendremos la mala suerte de que se pierda la documentación, o se traspapele.
Nosotros «los otros», no somos  personas, no tenemos derechos, ni siquiera aquellos que nuestros padres nos inculcaron: el saludo y un «gracias» cuando la opotunidad lo requiera.
Nosotros, «los otros» perdimos la libertad de la palabra sin que se nos juzgue como peligrosos y para mantenernos controlados se hacen correr comentarios de mal desempeño en la función pública, pero siempre por lo bajo, que todos se enteren pero no quede nada escrito.
Si, pertenezco a «los otros», si, sufrí el acoso y la maledicencia, acusaciones que ensuciaron treinta años de trabajo honrado, pero como lo adivinó……..? ¡NO HAY NADA ESCRITO!
Lelia Di Nubila

9 abril 2009

pensamientos

Adiós Dr. Alfonsin, siempre estará en mi corazón

03/04/2009 02:55:31 p.m.
No pude escribir antes,nuevamente se murió mi padre, lo lloré como tal y recién hoy estoy en condiciones de hablar sobre el tema. Soy de los que llaman la generación perdida, me crié, eduqué, fue estudiante universitaria en épocas de dictadura.
Me case y nacieron mis hijos en la mayor dictadura que asoló nuestro país. Puedo considerarme una sobreviviente, muchos amigos, compañeros y aún familiares estuvieron presos, perseguidos y fueron desaparecidos.
Nunca voy a olvidar como lloré la primera vez que escuché su  discurso de campaña,me conmovió hasta lo mas profundo y a partir de allí fui Alfonsinista. Cuando cerró la campaña en nuestra provincia asistimos al acto con mi marido y y mis tres hijos uno de ellos era un bebe y estaba sentado en su carrito,disfrutaron del acto, disfrutaron de la libertad que se respiraba y lloré recitando el preámbulo.
Fue un gobierno dificil para nosotros, la provincia estaba en manos del justicialismo, y cuando le hacian huelgas se cerraban las oficinas para que nadie trabaje. Y vaya si pelee… reclamé mi derecho al trabajo. Esos días era único personal, habría y cerraba la oficina, me habían dado una llave para esas ocasiones. Tenía la convicción de que debía acompañar a Alfonsin, era apenas un granito de arena pero me sentía importante …podía pelear contra el sistema, él me daba fuerzas para ello y ningún ataque podía cambiar mi decisión. El 31 de marzo volví a perder un padre….lo lloré,pero se que no se fue… me acompañará por el resto de mis días. ¡Gracias padre!, ¡Gracias Dr. Raúl Ricardo Alfonsin!, Ud. me enseñó a vivir en libertad y a decir todo lo que pienso, algo muy difícil en el momento en que vivimos.-
Lelia Di Nubila