Sentimientos

Mi Escuela 363

A casi todos nos pasa que cuándo recordamos hechos de nuestro pasado,imaginamos su entorno, lo vemos tal cual fue en la época que ocurrió. Cuando volvemos podemos encontrar igual, peor o desconocido. Esto fue lo que me ocurrió en mi vuelta al pueblo.

Quise visitar la escuela donde viví muchos años e hice casi toda mi primaria. La escuela estaba cambiada, algo ampliada, bastante abandonada y su entorno desconocido. Mis sentimientos fueron tan dispares, alegría por volver y desilusión por lo que encontré. Mis recuerdos se agolpaban. El gran aserradero que existía al frente hoy es un baldío, sucio y abandonado, no queda nada, la casa de los dueños que estaba edificada detrás también desapareció. ¡Que tristeza!

Sé que no todos lo comprenden porque no vivieron la escuela de la que yo disfruté, de mi patio… Entre la casa y la escuela no habían divisorias, sus hamacas, sube y baja, balancín y galerías eran mis lugares de juego habituales los fines de semana y cuando las clases concluían. Podía disfrutar andar en bicicleta en su patio áspero que dejaba mis rodillas machucadas cuando me caía.

Fue una infancia solitaria pero de muchas aventuras. A unos cien metros había una  laguna donde buscábamos conchillas para después pintarlas y al anochecer se escuchaba el aullido de los monos carayá proveniente del monte cercano. No había luz, dependíamos del «sol de noche», lámpara que primero fue a querosen y luego a gas. Si nos sentábamos en el patio la luna y las estrella iluminaban para nosotras, siempre con los pies sobre un banco para evitar que nos sorprendieran las serpientes.

Hermosos recuerdos de una época que para muchos quedó en el olvido pero para mí  sigue presente en mi memoria.

Genealogía · Sentimientos

Mi sueño, Oppido Lucano

Mi sueño, conocer Oppido Lucano, «paese» de Giuseppe Di Nubila, mi abuelo. Quiero recorrer sus callecitas, tratar de imaginar como  vivió él de niño…en el seno de una familia numerosa que había plantado cimientos allí después que el terremoto de 1857  azolara  Montemurro.

Muchos miembros de la familia del bisabuelo Giovanni quedaron bajo los escombros, entre ellos su madre Orsola y sus hermanas Marzia  y Caterina.

¿Cómo vivió en esa familia, que como muchas otras debió seguir adelante, obviar sus flaquezas y dolores y enfrentar  los golpes que la vida le deparó apostando a la familia y al trabajo?

¿Cómo vivió de joven, huérfano de padre y con una «mamma» fuerte que trataba de mantener y educar a sus hijos con el fruto de las propiedades que se le fueron diluyendo?

¿Cómo decidió con sus hermanos probar la América y terminó en la Provincia de Corrientes, aquí en Argentina?

¿Mi sueño? conocer Oppido y encontrarme con mi abuelo.

 

Sentimientos

Recuerdos y anécdotas

Este fin de semana volví a mi pueblo de la infancia y adolescencia acompañando a mi marido en el festejo de su promoción de la secundaria. El encuentro fue muy alegre y lleno de anécdotas, abrazos, risas y baile.

Estas ocasiones siempre tocan nuestras cuerdas sensibles, compañeros que ya no están, profesores que partieron pero dejaron una marca muy honda en nuestros corazones.

Ya casi al final de la noche, cuándo quedábamos pocos escucho a mi espalda la voz de una de las integrantes de la promoción que micrófono en mano quería recordar a mi madre -Doña Pacita Quattrochio profesora de Castellano-, porqué había insistido tanto en la enseñanza de la poesía que había logrado que quedaran en su memoria, especialmente una de Juan de Dios Peza. Escucharla recitar me conmovió hasta las lágrimas y quiero compartir con ustedes ese poema tan bello que acompañó mi adolescencia y la de muchos. Gracias Mary Infeld.

Reír llorando

Viendo a Garrick, actor de la Inglaterra,
el pueblo al aplaudirlo le decía:
Eres el más gracioso de la tierra y el más feliz.
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez ante un médico famoso,
llegose un hombre de mirar sombrío:
-Sufro -le dijo- un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.

-Viajad y os distraeréis. -Tanto he viajado
-Las lecturas buscad -Tanto he leído-
Que os ame una mujer – ¡Si soy amado!
-Un título adquirid -Noble he nacido.

¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas
– ¿De lisonjas gustáis ? – ¡Tantas escucho!
-¿Que tenéis de familia?…-Mis tristezas
-¿Vais a los cementerios?… -Mucho, mucho.

¿De vuestra vida actual tenéis testigos?
– Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

-Me deja- agrega el médico -perplejo
vuestro mal, y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrick podéis curaros.

-¿A Garrick ? -Sí, a Garrick…La más remisa
y austera sociedad lo busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡tiene una gracia artística asombrosa !

-Y a mí me hará reír?-Ah, sí, os lo juro !;
él, sí, nada más él…Mas qué os inquieta?…
-Así -dijo el enfermo -no me curo:
¡Yo soy Garrick ! Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el autor suicida
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay ! ¡ Cuántas veces al reír se llora!..
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestras plantas pisa
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto;
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.

 

Sentimientos

Sueños

Hace unos días tuve un sueño especial, triste, movilizador. Me  confirmaban   que  estaba en el inicio una enfermedad que alteraría mi vida y  demostraba cual era el problema que arrastraba con mis ausencias de memoria, Alzheimer. La noticia me impactó por sobre todas las cosas porque quería luchar contra el tiempo… quería cubrir todas bases… quería dejar mi historia escrita antes de que mi último ápice de  memoria se perdiera.

Fue tan vívido,  le pedía a mi hijo que él fuera mi memoria… le rogaba: -Pablo no me abandones, vos tenes que ser mi memoria…necesito terminar mi trabajo…necesito concluir la investigación. Necesito completar la historia.

Pienso que es premonitorio , que en algún momento todos estos huecos que me ocurren día a día, todos estos vacíos en mi memoria, todas estas tildes que no me permiten hablar correctamente se transformarán en algo mas grande y…quiero concluir con todo lo que empecé!! Quiero poder llevar la historia de mi familia, toda esta investigación de tantos años, volcarla y que sea mi legado. No  importa si después recuerdo o no,  pero que quede para los demás. Que la historia quede escrita.

En el transcurso de mi vida tuve muchos sueños premonitorios. Algunos fueron alegres y otros despedidas. Aprendí a convivir con ellos y aceptarlos sin que modificaran mi vida.

Este último tiempo he tenido sueños «raros» que de algún modo se ajustaron a la realidad. A los que después les pude dar sentido con la partida de  Ino. Sólo que ahora espero que este  no sea premonitorio y que si lo es  me permita usar mi tiempo…tener el tiempo necesario para cubrir las bases, para que nada de todo esto se pierda. Para que haya una historia escrita para los nietos, para mis biznietos, para quien sea la continuidad de mi familia.

Creo que lo más hermoso que hay es conocer la historia de los antepasados. A mi personalmente me abrió un mundo diferente y dio  un particular significado  enterarme de la vida que tuvieron, de quienes fueron y creo que eso no debe perderse. Creo que la familia grande es lo más importante que hay en  la vida. No estamos solos, nunca estamos solos, ellos siempre están al lado nuestro acompañándonos y dentro nuestro porque todos llevamos sus marcas.

Sólo pido tiempo, si esto se va a transformar en realidad.

Sólo pido tiempo suficiente para concluir la historia.

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