Sueños

Te soñé. Te soñé diferente…

Hablábamos como siempre,  vos estabas en la casa de General San Martín, sentada con alguien conocido y a quien no recuerdo. La casa totalmente pintada de un tono vainilla, la pared externa del lado izquierdo cubierta por un  mural  que representaba a la Virgen y el Niño.

Era una situación extraña. Venía con mi prima de su casa , hablábamos de los niños, de una colonia de niños pequeños, como mis nietos, jugando a expresarse con música. Nuestra conversación estaba detenida en el tiempo y los niños de los que hablábamos eran mis hijos.

No sé si fue la música que sonaba en mi sueño o  los juegos de los niños los que me despertó y como era de suponer estaba sola y en el silencio más absoluto.

Cómo siempre… nos encontramos en mi próximo sueño…

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Historia de una búsqueda

He dedicado muchos años a investigar. En principio sólo me importaba la rama de mis abuelos, de mis ancestros más cercanos, pero es una búsqueda tan apasionante que cuando me di cuenta primero tenía cientos y después miles de registros.

Siempre mi intención fue escribir un libro sobre ellos. Pero e aquí la indecisión: ¿qué registros tomaba?, ¿qué rama elegía para escribir primero?, ¿los Di Nubila- Molinas- Romero , ramas paterna y materna de mi padre? o ¿Los Quattrochio- Manzo, ramas paterna y materna de mi madre?

Investigar en Italia los Di Nubila fue una gloria, pero cada vez que me adentraba más, avanzaba, sumaba…sumaba y cada vez más lejos veía el momento de volcarlo en un libro.

De la familia materna de mi padre investigué muchísimo. Sus ancestros Molinas y Romero participaron de  la creación de pueblos y en las luchas fratricidas. En el acompañamiento al General Belgrano,  donando ganado y dinero para las campañas. Las Damas Patricias acompañaron en la tarea y donaron sus joyas. Fueron realmente importantes en la vida de este país y del   Virreinato en su momento…

Sobre la familia paterna de  mi madre no he podido ahondar mucho. La investigación se truncó en Italia y no pude avanzar. Pero los Manzo…al igual que los Molinas y Romero aportaron a la Campaña de Belgrano y participaron de la fundación de pueblos, hoy hermosas ciudades como Nogoyá y Victoria. También ellos aportaron al crecimiento de este país.

Sigo en la búsqueda y en la indecisión: ¿por cuál de ellos empiezo?

El Pánico

El pánico, ese enemigo que se ha infiltrado solapadamente en nuestro cerebro y vive allí adormecido. En ese rincón oculto hasta que algún  disparador lo saca a la superficie.

El puede lograr desequilibrarnos hasta hacernos creer que moriremos en un instante.

Una pesadilla en nuestras vidas que nunca nos abandona totalmente, podemos aprender técnicas  para sobrellevarlo, algunos dicen que lograron superarlo, sanar. No tengo esa suerte. Puedo intentar olvidarlo , pero siempre habrá un momento en que me dice “aquí estoy”.

Sentimientos

Un día hace cuarenta y nueve años te elegí…pero que difícil fue que me aceptaras. Lo que no sabías es que no soy fácil de desistir y aunque sea en silencio soy muy persistente, claro que en cuarenta y nueve años ya te diste cuenta de eso.

Transcurrieron los años y nos casamos, vinieron los hijos, los nietos. Vivimos tantas cosas juntos, dolores, dificultades, alegrías. Lloramos juntos…reímos juntos, nos amamos. Hace cuarenta y nueve años que formas una parte importante  de mi ser. Te quiero!!

Don Ricardo Alfonsín

No es ninguna novedad que Don Ricardo o “el viejito” como yo lo llamaba fue y será uno de mis ídolos más grandes. No sólo partidario sino por su ejemplo en la vida, un hombre humilde y honesto que no temía decir lo que pensaba y cuándo hablaba te tocaba las fibras más íntimas haciéndote llorar o reír con esas salidas graciosas. Un hombre que como ex-Presidente no le importaba hacer la cola para poder votar en las elecciones, al contrario lo consideraba una obligación como ciudadano. Don Ricardo para mí y para muchos fue un padre y así lo lloré cuando partió.

Crecí en un país gobernado por militares y por tanto desconocía vivir en “democracia” , mi experiencia entre los años 1973/1976 con un gobierno Peronista, fue mala, no había dejado de ser una dictadura y se mantenía  el temor de hablar y decir lo que se pensaba. El consejo recibido cuándo me inicié laboralmente en la administración pública -justo en ese período- fue :”no hables de política, escuchá y callate”, triste consejo para una jovencita, pero lo cumplí y a pesar de eso sufrí acoso y cierta persecución que con mi falta de experiencia la vivía duplicada.

Diez años después tuve la vivencia política  más importante, Don Ricardo venía a Resistencia en el marco de la campaña presidencial. Allí en una de las esquinas de la plaza central estaba el escenario, a cincuenta metros mi esposo y yo con mis pequeños hijos, uno de ellos en el changuito, con sus banderitas agitando al viento disfrutamos por primera vez de la “libertad” de escuchar a uno de los mejores estadista que dio la Argentina y compartir con la gente que nos rodeaba el respeto y la emoción.

Hoy lo escuché al periodista y escritor Jorge Fernández Díaz en su relato “La sombra de Alfonsín” y me emocioné hasta las lágrimas por eso lo comparto.

https://radiomitre.cienradios.com/la-sombra-de-alfonsin/

*Fotografías de La Nación.-