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Poema para tu ausencia

Extraño todo aquello que de a poco nos unía.

Extraño tus manos que mis cabellos revolvían.

Extraño el amor, en tus ojos reflejados.

Extraño tus brazos, que rodearon mis días.

Extraño tu boca que aprisionó la mía.

 

Extraño todo aquello, que hasta ayer fue mío.

Extraño tus silencios y tus risas.

Tus miedos y caricias.

Te extraño a ti.

manet
Manet

 

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Soledad

Un día,

me gustaste como nombre;

mas recién hoy, conozco tu verdadero significado.

Te veía rodeada de un halo de misterio.

Distante.

Lejos mío.

 

Hoy te conozco,

tal cual eres:

Fría, triste, desesperante.

Hoy podría llamarme Soledad.

 

Cuanto llanto hay detrás de tu nombre.

De cuanto sufrimiento te ves acompañada.

Soledad…

Tú me haces recordar:

“días grises en que mis ojos vueltos a la lejanía

miran lo inalcanzable,

o noches negras y largas en que tumbada dejo deslizar por mi rostro

lágrimas de impotencia ante el presente”

 

Estas poblada de recuerdos,

de recuerdos y sueños.

Estas plena de rostros que desfilan ante mí,

detrás de la bruma del tiempo transcurrido.

Cada día eres más espesa.

Cada día me envuelves más con tus tentáculos de pulpo

que no quieren dejar escapar la presa.

Me oprimes.

Me desgastas.

 

Hay días que veo de cerca el pavor de no volver a verlo.

Mis fuerzas flaquean…

creo no llegar al fin  de la senda.

 

Soledad,

hoy eres mi única compañera.

La amiga que sabe de mis sufrimientos.

 

Me has rodeado,

construyendo un mundo aparte donde tú reinas,

donde mis únicos compañeros son:

“recuerdos…recuerdos…

a veces tristes, lo más felices,

pero sólo recuerdos……”

 

Christian Schloe

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Poema XXVIII

Mañana cuando despiertes amiga,

de la sonrisa fresca y la carita hermosa,

pensaré en ti.

Tejeré tus sueños de un hogar futuro,

en este individual de cuadrillé.

Mi amiga la luna prometió acariciar,

con sus dedos de plata tus rubios cabellos,

mientras tú sueñas con el hombre

a quien has entregado tu amor.

Mañana,

el almanaque habrá borrado otro día.

Mañana,

habrás olvidado el ayer.

No pienses, amiga…

El ayer, en ayer quedó.

-christian-schloe-