Libro Reconociéndonos · poema · Sentimientos

Los hijos que Dios me dio

¿Cuántos hijos tenemos en la vida?
Los que concebimos y aquellos otros,
los hijos del corazón.

¿Cuántos hijos tengo en mi vida?
Muchos, muchos…

He pasado por la vida buscando amor,
amor de madre, amor de pareja, amor de hijos, amor…

He buscado hijos, los que concebí por amor
y aquellos otros que me regaló la vida, los del corazón.

¿Cuántos hijos tengo?
Muchos, muchos…
Siento la necesidad de proteger a todos.

Siento que me crecen alas, alas para abrazar.

images (4)
Christian Schloe
Sentimientos

Recuerdos

Dieciocho años atrás, con motivo del día del Periodista, escribí algo para mi hijo que iniciaba esa carrera. Hoy, dieciocho años después, solo puedo decir: «Orgullosa de ti Pablo»

Palabras para un hijo

«Hay una profesión muy simple y muy bella, cuándo se la ejerce con humildad y entrega personal.

Una profesión que descubre el dolor y la felicidad, la pobreza y la riqueza, la ética y la inmoralidad, la educación y la barbarie.

Una profesión tan vieja como el mundo, solo que ha ido cambiando de nombre.

Esa profesión es el Periodismo y en vos…está ejercerla, de la mejor manera, brindando igual espacio sin preferencias, a todas aquellas cosas que merecen destacarse.

Un buen Periodista, no se hace, nace y crece cultivándose, no solo intelectualmente sino moral y espiritualmente, de vos depende llegar a serlo…»

FELIZ DÍA.-

Poupée -07/06/2000-

 

fotografía · Sentimientos

El banco de piedra

Es un banco de piedra bello, pero no único.

Es un banco de piedra único para mí, mis sentimientos, mis recuerdos.

Perteneció a mi padre y antes de ello a los suyos. Mi padre aprendió a caminar sujeto a su rugosa superficie y yo aprendí a jugar trepada a él.

Por años se lo pedí de regalo y su respuesta fue siempre negativa.

Pero llegaron sus últimos días y ese niño grande en que se había convertido. Más generoso de lo que había sido en toda su vida, me preguntaba todos los días que necesitaba y con su mente perdida podía satisfacer cualquiera de mis deseos, desde dinero,que por supuesto no tenía, que con su mano temblorosa me indicaba que sacara de su pantalón colgado de la puerta del ropero. Hacía mucho que no se levantaba de la cama así que ese pantalón era una imagen guardada en su mente ensombrecida.

Un día de esos en que su lucidez volvía y aún me reconocía le pedí el banco y me contestó que lo podía llevar cuando quisiera. Fue parte de su legado, de las pocas cosas materiales que guardo de él.

Una imagen que acompaña mis días.

IMG_20180221_115109