
Y si me hubiera negado cuando me pidieron que no te trajera a casa?
Cuentos, Poemas, Sentimientos , Genealogía

Y si me hubiera negado cuando me pidieron que no te trajera a casa?
¿Fui criada y educada libremente? Es una pregunta que recién hoy me puedo responder.
Si, lo fui.
Muchas veces reclamé la falta de atención, de control … Fui criada y educada hasta mi adolescencia con libertad.
Mi madre perteneció a otra época, para ella ser feminista era ser libre y poder decidir sin por ello afectar a los demás…y así me crio.
Iba y venía por la vida… Podía salir de mi casa con las llaves y era apenas una niña. Nunca pasó nada porque ella confiaba en mi. Siempre lo hizo.
Muchas veces creí que carecía de aquello que toda adolescente desea porque no me lo daban…y he aquí mi error. Lo que me faltaba era porque yo no lo pedía, así exactamente.
Siempre que lo pedí, lo tuve.
No éramos ricas, mi madre era docente en tres escuelas, no me faltó nada.
Éramos ella y yo, una familia dentro de otra familia.
Así de libre fui, pero no lo entendí…
Cuando me sentí abandonada fue cuando me dio alas y me dijo aprende a volar.
Desde muy pequeña aprendí a volar… Conocí un mundo diferente, me zambullí en la lectura.
Fui muy solitaria, pero podía volar con la imaginación y físicamente, eso no se me restringía.
Gracias madre, nunca es tarde para decirlo…

Cada vez se insiste más en el estudio de los genes, y la constelación familiar para ver a través de quién heredamos ciertas enfermedades o debilidades, pero… no sé si quiero saberlo.
Llevo años trabajando en genealogía siguiendo ramas cada vez más intrincadas y lejanas, pero cuando hablamos de enfermedades se reducen a los padres y abuelos, y por ello…»no sé si quiero saberlo»
Tengo miedo de sentir culpa o culparlos.
Si bien antes era una broma reclamarle a mi padre cada vez que me descubrían una nueva dolencia, hoy va más allá de eso y no me siento capaz de enfrentarlo.
Hoy, estoy en un momento de agradecer, no de reclamar.
El pasado…pasó.

La vida no es «un lecho de rosas», es un camino con momentos felices, aprendizaje y muchas tristezas.
Basta con decir he vivido momentos felices.
Sería ilógico creer que somos muy felices, cuando debemos trabajar tanto, para lograr instantes que brillen en nuestra senda.
Debemos manejar nuestras emociones para que los declives no sean tan abruptos.
Debemos caminar a paso lento para que el ritmo que nos impone la vida no nos estrelle.
A veces lo logramos…otras caemos. No importa cuantas, sólo importa cuan fuerte nos aferramos para que el dolor sea soportable.
Cuando llegamos a cierta edad nos damos cuenta…
Nuestra memoria se encarga de recordarnos cuanta oscuridad recorrimos.
Lo importante es: ¿Valió la pena?

No todos los días caminamos livianamente.
Hay días en que el paso a paso se hace difícil, duele,
pero no por eso hay que dejar de hacerlo.
Caminar es parte de nuestra vida…
Hoy daremos dos pasos, mañana diez…
Pero nunca debemos dejar de hacerlo.

Cuando sentís que tu vida se acerca al final.
Cuando sentís que ese final está muy cerca.
Cuando ese presentimiento presiona tu pecho.
Es el momento de ordenar tus haberes,
para que no se transformen en deudas por pagar.

Cuentos, Poemas, Sentimientos , Genealogía
-Memorias de una Princesa-
Esta página tiene como propósito, constituir un archivo histórico de carácter digital, salvaguardando mediante una base de datos la mayor cantidad de fuentes documentales vinculadas a nuestro pasado.
Blog de Viajes y Pequeñas Historias. Recuerdos viajeros, experiencias, consejos, fotografías, ilustraciones
CON LOS HILOS INVISIBLES DEL ALMA
Escribo para sanar el corazón.
Blog literario
Sí, pero cada vez más gente me llama de usted
Literatura, Teatro, Poesía y Viajes
Pequeñas historias
Este es el blog de Chelo Puente, donde descubrirás algo sobre mí a través de las palabras escritas y leídas.
Un lugar de cuentos, imágenes y sentimientos.
Una vida con un propósito que cumplir...
Una visión sobre el complejo y apasionante mundo de la cerámica