Al festejo de Don Bosco no podías faltar. Allí estabas acompañando tus hijos que disfrutaban en sus comparsas, bailando alegres. Miré al otro lado de la avenida, y allí estabas…como siempre…pero esta vez vez tu presencia fue más fuerte… Allí estabas, con tu remera de rayas azul y blanca y el pelo al viento, saludando con la mano en alto y la sonrisa iluminando tu rostro. La emoción fue tan intensa que no me animé a compartirte y aún hoy cuando revivo ese momento las lágrimas resbalan por mis mejillas.
Un ángel presente
Publicado por Poupée Di Nubila
No siempre es fácil expresarse verbalmente, pero no por eso hay que callar. Mi elección siempre fue escribir. Ver todas las entradas de Poupée Di Nubila
