pensamientos · Sentimientos

Paraguas en el cielo

Vuelan tan lentos como los vientos que los arrastran,

igual que nuestros pensamientos.

Cuando los vientos calman, los pensamientos son tranquilos.

Cuando arrecia la tormenta vuelan tan alto y tan inestables que a veces asustan, asustan e inmovilizan.

¿Hasta donde esos pensamientos pueden ser realidad?

¿Hasta donde son parte libre y cuanto tiene de la tormenta de la ansiedad, del pánico?

¿Paraguas en el cielo o ansiedad controlada?

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Recuerdos de Infancia · Sentimientos

Abuso

Y es ese juego perverso del abusador, que no sólo te roba la inocencia de la infancia sino que luego, pasado el tiempo, te lo recuerda disfrutando.

Y se enrosca tanto, que pasan los años, y ya anciano, vuelve a recordártelo, mientras tratas de anclarte apretando las manitas de tus niños…

Y aún muerto, ese juego perverso sigue en tu mente sin que tengas culpa alguna.

Sentimientos

Recuerdos de infancia

Si me remonto a mi infancia, en una casa dónde no faltaban libros y tampoco la libertad para leerlos, me viene a la memoria una niña de apenas ocho años recitando el «Piu Avanti» de Almafuerte y seguramente allí estaba mi madre sonriendo:

¡PIU AVANTI!
No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora…
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!

(Pedro Bonifacio Palacios) Almafuerte