Abrazo · Sentimientos

Abrazo infinito

Fuiste un aluvión en nuestras vidas, con tus risas y tus enojos, con un timbre de voz que difícilmente pasaba inadvertido.

Fuiste ese ventarrón movilizante que a veces hacía temblar los cimientos.

Hablar de la muerte era un juego que asiduamente hacías, sin prejuicios, con liviandad y picardía y esa pícara muerte un día te llevó.

Fuiste todo eso y mucho más, tu vida trascendió a través de esos tres niños, hoy ya adolescentes y en ellos te reflejas.

Te convertiste en el aura que los protege.

Pasan los años para todos, pero no para vos, recorres los lugares con tu misma impronta, un paso atrás o un paso adelante.

Protege sus sueños…

microcuento

Ella y la soberbia

Cuando ella miraba hacia atrás y desandaba sus recuerdos no podía creer lo soberbia que había sido . Los analizaba en diferentes etapas y comprendía cuanto había cambiado, cómo la soberbia la había invadido en cierta etapa de su vida.

La soberbia trajo enojos, drama, y muchos problemas, pero la base de todo era la soberbia que había acumulado.

Cuando miraba hacia atrás… su vida era un papel que se iba desenrollando paso a paso y leía en el los errores cometidos.

Cuando miraba hacia atrás se daba cuenta que siempre estamos a un paso del pasado y el presente y nunca es tarde para arrepentirse y mejorar la vida.

Cuando miraba hacia atrás aprendía de aquellos errores cometidos y su mirada hacia el futuro era muy distinta.

Cuando miraba hacia atrás, eso… era pasado.

Sueños compartidos

Sueños compartidos

Imagen Pinterest

«Había una vez un perro negro y también otro perro de color piel y ojos rojos y se encontraron en una casa embrujada y el pequeño perro negro corrió.

Entré a la casa embrujada y me fui hasta la cama y un hombre viejo me dijo que debajo vivía dientes y vampiros y otros, apareció una mano rosa y era un monstruo Agustín que tenía cuello largo y se fue a un agujerito donde había un ratón. Ahí estaba oscuro, vino Emma se escondió en el agujerito y apareció una mano roja y se llevo a Emma y a Agustín.

Me desperté en el sueño y había muchos viejos y me fui a la escalera y Fin»

Mateo, 7años